• 08:54

Tu aliado diario...

"En el mundo del streaming, la calidad importa. Tan Medios TV, te ofrece lo mejor.

Gran Hermano 2022 | Duras críticas en el entorno de Alberto Fernández por la respuesta a «Alfa»: «Es un mamarracho»

Oct 20, 2022 #tan medios politica

Jueves, 20 octubre 2022

Funcionarios cercanos al presidente lanzaron críticas a la portavoz Gabriela Cerruti por cómo se manejó la denuncia contra con el «Alfa». ¿Fue una orden de Alberto o se cortó sola?

El anuncio del Gobierno nacional de presentar una denuncia civil «si no se retracta» el personaje «Alfa», del programa Gran Hermano (GH) por haber vinculado al presidente Alberto Fernández en supuestos e imprecisos hechos de corrupción, terminó generando una ola de críticas internas y silenciosas en los pasillos de la Casa Rosada por como manejó la polémica la portavoz presidencial Gabriela Cerruti.

El único que se animó a hablar en «on» es el ex vocero de Daniel Scioli y exconsultor político externo del gobierno, Juan Courel, quien salió en su cuenta oficial en Twitter a hablar de “autodestrucción” y de los errores de la portavoz.

«¿Si no existiera la portavoz, quién creen que estaría exponiendo su reputación con cataratas de tweets y entrevistas a deshoras?», dijo Courel en un hilo de Tuits en los que lanzó varias definiciones sobre la estrategia de comunicación política del gobierno de Alberto Fernández. Y advirtió: «Siempre podés renunciar».

«En comunicación política es habitual relegar el criterio profesional detrás de lo que el político desea expresar. Está bien eso. De todos modos, es ética y políticamente imprescindible conocer los límites que no estás dispuesto a traspasar. Si no, te convertís en un mero empleado. Siempre podés renunciar», señaló Courel.

Y se preguntó sobre las consecuencias políticas que deberá afrontar el Gobierno «si no se retracta» el personaje, el canal de televisión y la producción, como reclamó Cerruti en su cuenta oficial en Twitter y en varios medios de comunicación, cuando este jueves anunció que el presidente instruyó al abogado Gregorio Dalbón, avanzar en una causa civil porque sintió atacada «su decencia y honor».

El tema no solo desató una ola de críticas de la oposición, como anticipó este medio, sino dentro mismo del gobierno.

El papel de la portavoz presidencial y las críticas de un sector del albertismo

Cerruti logró después de un año de asumir, consolidar el nuevo cargo de Portavoz de gobierno, que tiene rango de Ministerio y toma decisiones transversales coordinando la comunicación de todas las áreas y ministerios. La semana pasada Cerruti celebró haber cumplido con la estabilización del cargo, pero en el entorno más cercano al presidente Alberto Fernández, algunos hasta hablaron de «mamarracho comunicacional» y hasta se animaron a pedir la renuncia de la vocera.

En los pasillos de la Casa Rosada hasta compararon la actual situación con su antecesor, Juan Pablo Biondi, el primer secretario de Comunicación de Alberto Fernández, que renunció el año pasado, cuestionado por la vicepresidenta Cristina Kirchner por hacer «operaciones» en su contra, pero también por la forma en que manejaba la comunicación y la relación con la prensa.

Otros funcionarios que suelen tener acceso diario al despacho presidencial, en el primer piso de la Casa Rosada, advirtieron sobre el escándalo que en lugar de frenar las críticas contra el presidente, que fueron comparadas por Cerruti con los denominados «discursos del odio», al contrario, podrían potenciarlas.

«Lo que iba a pasar pasó. Fue un mamarracho. Cómo vas a contestar a un lumpen. Le dieron entidad a alguien que no la tenía, ella oficializa esto. A Alberto nadie lo asociaba a la corrupción, esto era parte de un show que nadie se iba a acordar, porque el personaje ya estaba nominado y se iba esta noche de la casa» del Gran Hermano, se escuchó decir de fuentes que conocen bien al presidente.

En ese marco, advierten que «con este escándalo le dio 10 puntos más de rating» al programa, que ya le respondió que «no se va a retractar» y responsabilizó de lo que dijo, al mismo personaje, por lo que ahora la polémica seguirá entre el Gobierno y «Alfa».

«Cualquiera que sepa de comunicación se da cuenta de que había que dejarlo pasar, nadie le iba a dar entidad al tipo que es un lumpen», dijo otra fuente del albertismo consultada por A24.com, que cuestionó a la portavoz por generar cada semana un nuevo escándalo en lugar de ocuparse de mejorar la comunicación y trabajar para asistir política y comunicacionalmente al presidente».

Desde el mismo sector, algunos consideran que la estrategia de denunciar al personaje de televisión, por más que tenga 25 puntos de rating y sea un caso influyente en la conformación de la opinión pública, como explicó la vocera a A24.com, «terminó siendo un contraproducente, un desastre, símbolo de los tiempos de crisis que está pasando el gobierno».

«Qué desastre, es ella y su necesidad de protagonismo«, deslizó otro de los funcionarios varones que integra el círculo íntimo del presidente y de los que quedó rezagado ante el avance del ala feminista en la Casa Rosada.

En lo que sí acuerdan todos en la Casa Rosada, es que el cargo de Portavoz es una buena figura. «Pero puesta en las peores manos, es como poner a Drácula a manejar un banco de sangre», ironizan.